| Super groovy y hasta ahí. Que más se puede decir de un disco de otro rancesito que coquetea con el funk, house, disco, elektro, lounge y el jazz más dan-zable. Ya hasta viene sonando a cliché esto de que otro francés esté rescatando los géneros más hedonistas de los setenta. Daft Punk, AIR, Les Rythmes Digitales, Cassius, y ahora Alex Gopher, que viene a centrar todas las influencias de los anteriores en un sólo disco. Asi es, tú, mi nena y yo atravesaremos el Río Sena y olvidaremos que el pop francés puede ser una mejor excusa que el bailar descaradamente sobre la superficie de un club nocturno parisino... ¡cuidado!, que hasta Prince puede sentir envidia. Tal vez lo más rescatable son las atmósferas elegantes y los samples de Billie Holiday que brillan entre la calidez horny de un soundtrack dedicado al placer natural del baile. Lo demás, pues ya lo escuchaste anteriormente, ¿y si no?, pues entonces Alex Gopher puede servir de parteaguas entre tu lado más sexy y tu lado más resistente ante la nueva francofilia del dance. |