| 'No creo que pase nada por ser un tit [gilipollas].'
Para ser alguien que procede del arquetipo de pueblo americano, James Murphy tiene una absoluta debilidad por este insulto típicamente inglés. Sobre todo para usarlo de forma auto-reprobatoria. A pesar de estar etiquetado como un mega productor de moda, 'el Pharrell Williams del punk-funk', el sarcasmo sabiondo que se desprende de sus propias canciones está dirigido, ante todo y sobre todo, a sí mismo. La afirmación acerca de ser un gilipollas surge en una conversación acerca de Losing My Edge, el single del 2002 que lanzó la carrera discográfica de LCD, ensartando la vanidad, inseguridad y afán de superioridad del avejentado moderno con una divertida precisión y que, de lejos, sigue siendo su tema más característico. 'Todavía me pesa un poco', confiesa James, 'porque seguimos mejorando nuestra forma de tocarlo en directo. Es sorprendente el tiempo que se está prolongando Losing My Edge, para ser un tema de dance. Pero todo el mundo es idiota y superficial y soso y vanidoso, y cuanto más lo acepten menos discos aburridos tendremos. Este año hice 'Yeah', en el que básicamente me dedico a decir yeah una y otra vez, para intentar acabar con la expectativa de que iba a ser otra diatriba inteligente de letra. Grabado en el vinilo de Yeah aparece "No tan bueno como Losing My Edge". Siempre intento ayudar a la gente a escribir sus críticas.' Como he dicho, no se insulta a nadie en los temas de LCD ni en las entrevistas a Murphy, sino al propio Murphy. De modo que al realizar una primera escucha del primer disco homónimo de LCD Soundsystem, y teniendo en cuenta el irónico sentido del humor de Murphy, no creas que James Murphy es un cínico hastiado. Después de todo, tras casi dos décadas haciendo música, al fin ha llegado donde quería llegar: a Nueva York, asociado con un compañero opuesto pero complementario, el inglés Tim Goldsworthy, como parte del sello Death From Above, también conocido como DFA, y el equipo de producción, y de gira con su propia banda dance de rock 'n' roll. Y es que en el estudio, LCD Soundsystem es simplemente James y sus variopintas dotes musicales, vocales y de producción. Pero sobre el escenario, LCD Soundsystem es un quinteto de amigos igual de obsesionados por el arte, el funk y el punk: Pat Mahoney (batería); Nancy Whang (teclados, voz); Tyler Pope (bajo, también de!!! And Outhud); y Phil Mossman (guitarra, percusión, teclas, bajo, ex-Sabres Of Paradise), todos ellos luchando para hacerte bailar al tiempo que desafían las trilladas normas y poses predecibles del rock en directo. Tal como explica James: 'LCD es como un laboratorio de experimentos acerca de lo que debería ser una banda. Hay aspectos relacionados con el hecho de salir de gira con una banda que no me gustan, como el ego. Pero me encanta la fuerza y el potencial. En cierta ocasión vi unas secuencias de Black Sabbath preparándose para tocar en la televisión francesa en 1972. No son tan profesionales, pero cuando se ponen a tocar son increíbles. Después te imaginas que Black Sabbath tendrán ya unos 16 camiones, 14 autobuses, un equipo de 200 personas y algún tipo afinando 30 guitarras. Es todo muy falso, seguro, protegido, corporativo e insulso. Este sistema se impone a las bandas cuando son jóvenes y mata su creatividad. No hay magia.' James tiene mundo, después de haber pasado la mayor parte de los 90 como ingeniero de sonido en directo para bandas americanas de punk. De hecho, James es como el hombre renacentista de la música, al ser capaz de hacer uso de prácticamente todo lo que se necesita para crear un sonido moderno. No es que él mismo se describa así. Quizás el atisbo de ego de Murphy se deba a su educación. James nació en 1970 y creció en Princeton Junction, Nueva Jersey, en una ciudad satélite a la sombra de la famosa Princeton, tanto literalmente como de cualquier otra forma. 'Hay una película llamada Over The Edge (fundamental película de culto sobre la alienación juvenil de 1979 dirigida por Jonathan Kaplan e interpretada por un joven Matt Dillon.) Ésa era mi ciudad, quitando el centro recreativo. Casas idénticas en constante construcción a las que ibas a emborracharte antes de que las acabaran. No había cine, sala de juegos ni bolera, así que los jóvenes se echaban a perder. Cuando me fui de allí sobre el 88-89 se había convertido en una zona mucho más próspera. Pero siguió conservando un marcado complejo de inferioridad.' No es de extrañar que el punk rock fuera la salvación de Murphy. 'Seguramente me salvó la vida una gran tienda de discos de Princeton llamada Princeton Record Exchange. El doce pulgadas de Birthday Party 'Nick The Stripper' fue uno de los primeros que me compré, principalmente por la portada. Pero cada vez que escogía algo tan fantástico como el primer disco de Suicide por la portada, también acababa con alguna basura como The Mission.' Murphy consiguió superar el haber estado expuesto a Wayne Hussey a tan tierna edad e hizo su aprendizaje en bandas punk como Speedking (1995-97) y Pony (1992-94). 'Pony había logrado cierto éxito. Se esperaba de nosotros que llegáramos lejos. Que en cualquier momento nos convirtiéramos en la gran banda de Nueva York. Pero nos odiábamos demasiado. Nos fichó Fire in The UK, y justo antes de nuestra primera gran gira por Inglaterra nos autodestruimos. Y nadie de Fire nos dijo que el nombre de la banda forma parte de una expresión cockney que significa "basura" (Pony and Trap = basura). Menos mal que llegamos a ir. 'Speedking surgió de Pony. Rollo mediocre de los 90… Creo que éramos bastante buenos en lo que hacíamos, aunque era un poco anticuado y absurdo. Las bandas con las que tocábamos, como Six Finger Satellite, eran tan superiores que era humillante. Además, tomamos una serie de decisiones autodestructivas, como "Nunca sacaremos un disco", basándonos en los ideales punk rock dominantes. Menos mal que me quité de la mente ideas así. ' 'Cuando yo era pequeño, el punk rock era algo realmente optimista. Podías escuchar a Jonathan Richman y the Violent Femmes o Black Flag y Big Black y Neu!, todo era punk rock con tal de no ser rock convencional. No había shoe-gazers. En los 90, cuando realmente tuve la oportunidad de estar en bandas de punk, fue como estar en el instituto de mi pueblo natal, había gente cool y gente fracasada, normas y juegos de fuerza. Había que grabar de una forma concreta, con un productor concreto y para un sello concreto... incluso llevar una furgoneta concreta. Me cansé del tema.' Así que James abandonó, hizo balance de la situación, se concentró en el tema del sonido, montó su propio estudio y conoció a Tim Goldsworthy, igual de alienado que él, que trabajaba con David Holmes en 1999 y formó The DFA. Hay más información al respecto en la biografía que acompaña al recopilatorio #2 de DFA. Mientras, tenemos que plantear a James la pregunta candente que arroja el primer tema del álbum de debut de LCD Soundsystem: ¿Ha tocado realmente Daft Punk en su casa?' Por supuesto que no. Solía tocar en fiestas en casas con bandas de punk rock. No te pagan, pero te hinchas a vender y tienes donde dormir. Cuando entré en el tema del dance, tomando éxtasis y siendo optimista, pensaba qué pasaría si algún chaval quisiera que Daft Punk tocara en su casa. Llamaría a su agente, que le diría que le costaría £40.000, así que se dedica 7 años a ahorrar hasta que logra reunir el dinero suficiente y traer a Daft Punk. Por supuesto, no tendrían ni idea de a dónde van, porque el rider incluye dos billetes de avión en primera en Air France. Y los chavales harían todo lo posible por cumplir todas las exigencias del rider, pero Daft Punk acabarían tocando igualmente en el sótano, junto a la lavadora, como hicimos todos. Actuaría de telonera una banda local de hardcore, y el equipo consistiría en los amplificadores y estéreos de los propios chavales. Pensé que sería el mejor espectáculo posible. De hecho quiero que pase para grabarlo en un vídeo: encontrar una gran casa de un amante del punk rock, lograr que Daft Punk toque y, por supuesto, que LCD Soundsystem sea el telonero local. Me haría muy feliz.' 'Daft Punk…' marca la tónica de un álbum que mezcla los característicos ritmos punk/funk/house repletos de hooks de James con el tipo de reflexiones melódicas que pocos esperarán. De hecho, el angelical y psicodélico 'Never As Tired As When I'm Waking Up', además de tener un título con el que todos nos identificamos, recuerda sorprendentemente al White Album de los Beatles. 'Es un viejo tema que compuse hace unos años en el piano, durante aquellos dos años y medio en los que a falta de casa dormía en el estudio. Solía tocar el piano en el hueco del ascensor en pijama. 'Never As Tired' es un tema de amor, o de falta de él. Siempre quise hacer algo con esa secuencia de acordes descendientes de Dear Prudence, así que lo hice. Me daba mucha vergüenza sacarlo, pero después de varias reflexiones, pensé ¿por qué no? ¿Voy a fingir que soy más cool de lo que realmente soy?' Por su parte, el trance-punk de 'Movement' es… esto… ¿de qué va 'Movement', James? 'Pensé en intentar ocultarlo. Pero después dije "todos cantamos con los Beatles y los Stones, ¿no?". Y nadie intenta ocultarlo porque es algo pandémico. Para mí The Fall, junto con la Velvet Underground, son las mejores bandas de rock 'n' roll de todos los tiempos. The Fall son como mis Beatles. Así que en vez de sonar como Mick Jagger, prefiero pensar en lo que me gusta y sonar como Mark Smith. Aunque estoy seguro de que un día de estos va a arremeter contra mí.' De hecho, Smith podría haber escrito una de las estrofas más sorprendentes del álbum, del vibrante 'On Repeat': 'Here comes the new stylish creep'. 'Otro viejo tema. Yo podría ser el nuevo y estiloso casposo [new stylish creep], o Pharrell Williams… te lanzas a decir algo y te conviertes en el nuevo imbécil de moda, algo que ya me ha pasado tres o cuatro veces. Pero quizás sea más bien Pharrell, el irreprochablemente moderno. Tiene un gran parecido con I Zimbra de Talking Heads. Es un gran tema que quería hacer. Me gustan las referencias.' Quizás el tema más sorprendente del álbum sea 'Disco Infiltrator', un auténtico manifiesto de Murphy. 'Lo era, al principio. Es otro viejo tema que ha cambiado mucho para mí, pero al principio era un manifiesto condenado al fracaso. Cuanto más trabajo más cuenta me doy de que la gente con mucho éxito tiene mentes muy distintas de lo que pensaba. Pharrell vino a una fiesta que organizamos y parecía nervioso, fuera de lugar. De pronto me di cuenta de que era un chaval aterrorizado, estoy seguro, ante la idea de no llegar a ser el Chico de Oro. Así que imagino que todo lo que está sucediendo le está destrozando los nervios. Si te sale una de esas cosas y él tiene algo que ver, te entran ganas de matarte. A veces me siento así. ¿Acaso no estaré prestando suficiente atención a las bandas de folk gay canadienses? Lamentablemente, esa influencia del folk gay canadiense que cabría esperarse nunca llega. En su lugar, el tema que cierra el disco, 'Great Release', es una canción tradicional, optimista y cautivadora. 'El último tema del disco debería borrarlo de tal forma que te permita volver a ponerlo y escucharlo de nuevo. Mi último tema preferido de todos los tiempos es Here Come The Warm Jets de Eno. Hay mucho de Eno en 'Great Release'. En cierto modo soy una persona un tanto nihilista. No creo en casi nada, salvo en lo tangible. Pero soy muy optimista a pesar de ello. No temo casi a la muerte. Quería hacer un tema final optimista.' Uno de los ingredientes que domina LCD Soundsystem apasionará a aquellos que se encuentran agradecidos a James por su importante labor en el renacimiento del post-punk vintage de los 70 y 80. Este álbum está repleto de líneas de bajo impresionantes, fantásticas e insistentes. 'El bajo es el mejor instrumento. Es el más importante pero el menos egoísta. Gran parte de mis músicos preferidos son bajistas, como Richard McGuire, de Liquid Liquid, Holger Czukay, de Can, y Jah Wobble, de Public Image Ltd. Cuando se hace bien, es lo mejor del mundo. Si piensas en Emotional Rescue de The Stones, piensas en la voz. Pero si lo escuchas, te das cuenta de que el bajo es totalmente esquizofrénico, una locura. Si un guitarrista hiciera eso sería más bien un ejercicio de egoísmo. No se toca el bajo de esa forma para lograr la gloria, pero no existe gloria para los bajistas. Incluso los baterías logran captar más atención. Me encantan los temas de The Stranglers y The Birthday Party, en los que el bajo tiene una presencia brutal. Uno de los motivos por los que me encanta The Fall es porque las guitarras muestran la misma falta de egoísmo que el bajo. Y eso no es algo normal.' LCD Soundsystem es, ante todo, una álbum de dance-rock festivo repleto de sonidos sucios y ritmos indecentes. Pero, tal como cabría esperarse del compositor de Losing My Edge, también contiene grandes letras, temas inteligentes, insultos sarcásticos y buenos chistes. Todo lo cual convierte a James Murphy en el tipo perfecto para reivindicar un mundo del que se ha abusado tanto durante la última década que ahora a mucha gente le parece una mierda. Dejemos que James ponga la definición en orden. 'Para mí, ironía es una palabra asquerosa de la que se ha abusado durante los diez últimos años para referirse a algo absurdo. "Anda, qué irónico. Llevo una camiseta de Bon Jovi y odio a Bon Jovi. Ja, ja, ja". Ser consciente de lo burdo del gusto propio no es nada absurdo. Ser conscientes de que somos vanidosos y manipuladores e idiotas porque somos humanos. Somos bestias de carga. Somos como perros. Lloriqueamos cuando tenemos hambre y ponemos caritas cuando queremos que nos mimen. Me resulta emocionante investigarlo. Me quita las ganas de arrojarme bajo un autobús. Aparentemente, eso es irónico. Para mí, simplemente se trata de afrontar la vida.' LCD Soundsystem sostiene que la inteligencia no es algo que deba temerse, sino algo a lo que debe aspirarse. Siempre que no nos impida arrojarnos a una pista de baile en plan grandes y sudorosos bufones, claro. Después de todo, a fin de cuentas, somos gilipollas. Y, tal como demuestra LCD Soundsystem, no pasa nada. |