Hace falta mucho valor para contar la verdad sobre uno mismo. Y mucho más talento para decirlo de tal forma que no hacerlo no sea una opción. En una época en la que tantos grupos hablan de "honestidad" mientras utilizan la típica imaginería escapista del rock haciendo de ella algo superficial. En una época en la que la existencia se vende como un eterno y feliz verano al sol, Six By Seven se encargan de recordarnos el descontento colectivo.
Chris Olley - el motor incombustible de la apasionada máquina de rock and roll que es Six By Seven - sabe que la verdad causa problemas, que la honestidad se ha convertido en algo impopular y la integridad ya no está de moda., pero no puede hacer nada para actuar de otra forma. No encuentra el sentido: "No sé lo que significa el compromiso", dice Olley. "No encuentro ningún tipo de compromiso en la música de Six By Seven, y eso es lo que le gusta a la gente, pero también les preocupa. Nunca nos ha preocupado a nosotros," se ríe. "Somos un grupo interesante y creo que hemos hecho un disco excitante. Realmente creo que Six By Seven es algo importante."
Como el oxígeno. The Way I Feel Today es el tercer disco de la banda de Nottingham. Después de que Sam Hempton, el ahora ex-guitarrista abandonara el grupo después del concierto en el Glastombury 2000, Six by Seven suenan más claros y mucho más centrados que nunca, aunque sin sacrificarla fiereza e intensidad que ya son marca de la casa. Los 11 temas del disco arden con gran poder emocional, ya sea en 'Cafeteria Rats', un furioso ataque en forma de riff a aquellos que tratan de esconder el vacío de sus vidas, o en las abiertas declaraciones de amor que son 'So Close' y 'I.O.U. Love'. Este es un disco que habla sobre cosas reales: la imposibilidad de sobrellevar las expectativas de los demás (la explosión proto-punk 'Flypaper For Freaks'); la rabia existencial de la 'American Beer', donde Olley aúlla 'nadie me dijo que esto iba a ser así' una y otra vez.; o la casi insoportable y primitiva 'Bad Man'. En una Gran Bretaña repleta de la sensibilidad de lo que se ha dado en llamar 'new acoustic movement' lleno de anoraks empapados de lágrimas, la mezcla única de cinismo y positivismo de Six by Seven es más necesaria que nunca. Los mismos elementos que les han valido la equivocada impresión de comerciar con el pesimismo.
'Soy más miserabilista de lo que nadie pueda creer," admite Olley medio en serio. "Si un optimista ve un vaso de leche por la mitad y dice que está medio lleno, y un pesimista ve el mismo vaso medio vacío, yo lo veo y digo que la leche está agriada. Pero si la gente se tomara su tiempo para leer las letras, vernos en directo y escuchar el entramado sónico con toda la emoción que desprende, entonces se darían cuenta de que todo es muy positivo. Y al final siempre acabo pareciendo algo así como una figura grotesca que se sube al escenario con una guitarra y que toca sólo para joder a los demás."
The Way I Feel Today (cuyo título original era These Compulsory Meatless Days) se compuso en la casa de Olley en Nottingham, al contrario que el anterior disco de la banda -The Closer You Get-, en el que los bocetos de los temas se hicieron en estudio y luego se tocaron en directo cuando entraron a grabar en los estudios Rockfield. Olley explica: "Tomamos la deliberada decisión de grabar el disco en directo sin ningún tipo de overdub, porque cuando no tienes esa posibilidad tu concentración es mucho mejor y consigues un sonido más visceral. Cuando estábamos en el estudio y nos poníamos demasiado críticos con alguna canción, escuchábamos el Surfer Rosa. Entonces podíamos decir: ¡si realmente son buenas!"
La mayor parte del fuego que desprenden las canciones de Six by Seven proviene del descontento existencial de Olley, es por eso que The Way I Feel Today es esencialmente un disco de punk, espiritualmente cercano a los Sex Pistols, Nirvana, The Fall, The Clash - bandas cuyo sonido es sucio y furioso en partes iguales, cuyo poder sónico está reforzado por por el hecho de tener algo vital que decir. La inspiración de Olley proviene en gran medida de la televisión, el cine y los periódicos; guarda recortes llenos de una selección de frases que utiliza como materia prima. "Es mi cultura" dice Olley de la televisión. "Es la síntesis de todo o que te rodea, escupiendo desde esa caja. Escoges lo que quieres y lo das forma a tu gusto. He escrito "These Compulsory Meatless Days" ("Estos Días Obligatorios sin Carne") en lo alto de una página en mi libro - probablemente entre el estupor de una borrachera - y lo he subrayado unas 10 veces. Entonces, en un círculo a su lado he escrito "título del siguiente disco" y en eso era en lo que pensaba cuando me puse a escribir las letras de este disco, aunque al final el título ha cambiado.cada vez que algo se convierte en demasiado literal, añado algo que le da la vuelta al sentido anterior."
Sería un error decir que con el dolor de Olley gana la música, pero el poder redentor de la música de Six by Seven proviene de su voluntad de desnudarse espiritualmente. Pero no por bravura, ni mostrando su corazón sangrante, sino porque Olley no encuentra otra forma de expresarse que no sea a través de la honestidad. "Si hago algo doy todo lo que tengo. No encuentro otra forma. De igual forma podría hacer cualquier otra cosa." Es simplemente, "como me siento". Siempre.