Tras 20 años de carrera, Backyard Babies no sólo se han convertido en una de las mejores bandas de Suecia sino que además han extendido su música por todo el mundo durante su tatuada cruzada. Han conseguido ganarse fans a lo largo y ancho del planeta hasta convertirse en una banda que no necesita presentación.

El 18 de agosto es el día en que el sexto trabajo de Backyard Babies llega a las tiendas de discos. Este álbum, autotitulado, fue grabado durante 90 días de sudorosas noches en los estudios polar y Big Island de Estocolmo con el productor Jacob Hellner (Rammstein entre otros). El primer single para dar comienzo al disco es Fuck Off And Die.

“Desde el primer momento en que empezamos a trabajar en este disco teníamos claro que se iba a llamar simplemente Backyard Babies porque es el que mejor representa al grupo. ¡Ya era de hacer un disco que contuviera todos los ingredientes que un disco de rock clásico debe tener!” afirma Dregen.

“Hemos conseguido ofrecer a los oyentes y fans un regalo de Navidades adelantado como  ningún otro. Sentimos que hemos hecho buenos discos en el pasado, pero no habíamos conseguido llevar las canciones hasta el ‘siguiente nivel’. En los últimos trabajos habíamos estado cerca, pero no habíamos conseguido llegar hasta la línea de meta”

Backyard Babies es más transparente que los discos anteriores y tiene un sonido aún más fresco y directo – un paso natural en la evolución de la banda-.

“Hemos conseguido controlar la confianza en nosotros mismos desde el primer momento en que empezamos a trabajar en estos temas en el local de ensayo”. Canciones más claras y directas. Más orgullo y más emoción. Más Rock y más Roll. A medida que pasaban los días Jacob Hellner y Backyard Babies se han convertido en Nitro y Glicerina. Un productor verdaderamente exigente con una banda que tiene todo que ofrecer - resultado seguro.